De pocos partidos podremos aprender más. Nos hacía falta un pequeño toque de atención para bajar de una nube. Tener los pies en la tierra es importante para poder seguir mejorando.
Primero, el juego de La Salle hizo mucho daño a nuestra defensa en zona, sobretodo las diagonales. Segundo, fue un equipo muy duro, que nos mostró que el tener un año menos implica el doble de lucha. Tercero, su defensa a media pista nos dejó sin ideas en ciertos momentos. Tres enseñanzas muy buenas para próximos partidos.
Aunque la primera parte no fue muy buena, reaccionamos en la segunda. Muy buena actitud, y mejor en el juego ofensivo, sobre todo en los últimos 10 minutos, dónde, tras el gol de Lorien, tuvimos serias ocasiones para empatar. Hay que mejorar, sí, pero con esta actitud todo es un poco más fácil. ¡Vamos Colo!
Crónica escrita por Alberto Conde
