Diego Pardo (Zaragoza, 1999) es el mejor ejemplo para los jugadores de la cantera del Colo y que aspiran a poder formar parte algún día del primer equipo.
Con 14 años, siendo cadete de primer año, Diego llegaba a la disciplina azulona procedente del Pirineos Sagrado Corazón: “Quería probar de jugar en un club, ya que hay más competitividad que en los colegios. Y se dio la casualidad de que el Colo mostró interés en varios jugadores de mi equipo. Yo lo tuve claro. No dudé en fichar”.
Aunque Diego indica que en Pirineos Sagrado Corazón vivió “unos años muy bonitos en los que teníamos un equipo de mucha calidad”. Un equipo que estaba dirigido por Manolo Bergua, por entonces técnico en Pirineos y en la actualidad director deportivo del Colo: “Manolo es una de las mejores personas que me ha dado el fútbol sala”, asegura Diego.
Siendo jugador de las categorías inferiores del Colo, Diego recuerda que “cuando era pequeño veía jugar al Colo en Segunda División ‘B’ y soñaba con poder jugar algún día en el primer equipo”. Al final, ese sueño se cumplió y Diego pasaba a formar parte de la primera plantilla en la temporada 2017/18: “Logré entrar en un equipo que lograría muchos éxitos, especialmente el ascenso a Segunda División”.
El encuentro frente al Manresa que certificó el ascenso, y en el que Diego firmó el definitivo 6-3, es el momento más especial que ha vivido como azulón: “No tengo ninguna duda de que ha sido el mejor día que he vivido en el Colo. No solo fue el premio a una temporada increíble, sino a todos esos años anteriores en los que el Colo ganó la Liga y no pudo pelear por subir debido a la falta de recursos económicos”.
Para Diego Pardo, jugar en la categoría de plata del fútbol sala nacional con el Colo “es un orgullo después de llevar tantas temporadas defendiendo este escudo”, y considera que es un Club “muy familiar en el que en todas las categorías te hacen sentir que eres una parte importante”.
Diego destaca la gran labor que realiza el Club con la base: “Considero muy importante que no descuiden a las categorías inferiores. Es todo lo contrario, se pretende mejorar la cantera año tras año para que alguno de esos niños algún día llegue al primer equipo”. Él mismo ha tenido la oportunidad de dirigir al Infantil del Colo y manifiesta que ha “intentando inculcar esos valores a los jugadores que he entrenador”.


