Un empate con un gran sabor agridulce, 2-2, primer punto, en mucho tiempo.
Como mostré en la crónica anterior, se equiparan fuerzas y con ello, la ventaja táctica que tienen estos chicos hace que cada día se superen a ellos mismos y puedan competir más y más con prácticamente todos los equipos.
No sé si gestioné bien el equipo y las emociones, tuve la sensación desde el primer momento en que iba a ser un gran día y a pesar del “buen resultado” dejé atrás unos valores que siempre he llevado conmigo, trabajar todos juntos a pesar de cualquier adversidad a la que nos enfrentemos. Vi caras que no mostraban esa felicidad de siempre a pesar de haber empatado y haber conseguido algo qué cada vez veíamos más y más cerca.
El fútbol sala nunca deja de sorprenderme y el más mayor enseña al más joven y viceversa, sobretodo en este caso, viceversa.
Alberto García (Entrenador Full Energía Zaragoza – Infantil Superliga)


