Jugábamos contra los colistas, que en la ida nos habían puesto en apuros. Si ganábamos, lográbamos la salvación.
Empezábamos dominando, con buenas combinaciones de balón ante un Lepanto que aguantaba en medio campo sin hacer una defensa muy presionante. Gracias a la paciencia de equipo, conseguíamos irnos al descanso 2-0 en el marcador con goles de Lauro y Espi.
Estaba siendo un calco del partido de ida en el cual nos fuimos 0-3 y pensábamos que ya estaba ganado. Al final ganamos de un gol. Recordé en el descanso este hecho y salimos enchufados a intentar cerrar el partido cuanto antes, Alvaro en dos ocasiones perforaría la portería rival generando una renta bastante favorable, pero ellos no bajaban los brazos y nos metían el miedo en el cuerpo con el 4-1. Nos supimos sobreponer bien a este golpe y conseguíamos dos goles más, obras de Jorge Teresa y el Tigre.
Salvados matemáticamente, temporada dura pero de muchísimo aprendizaje.
Nos quedan dos partidos para disfrutar.
¡Vamos Colo!
Sergio Molina.


