Partido en el que se dieron circustancias extrañas. Se jugaba un viernes, a las 18:30 horas, con mucho frío, escasa iluminación en la pista…y con el colegiado llegando 20 minutos tarde.
Independientemente de esto, no hay nada que sirva de excusa tras perder 7-2. La efectividad y la intensidad son fundamentales en un partido, y en esas facetas el rival fue superior.
Aunque intentamos imponer nuestro juego, no nos salió nada. Y si a eso se le añade que el portero rival estuvo muy bien bajo palos, sale dicho marcador.
Este partido nos tiene que servir para aprender, corregir errores y trabajar para mejorar. ¡Ánimo equipo, que queda mucho!
Escrito por Alberto Conde.


