Artículo publicado por Juan Guerrero en el Heraldo de Aragón.
Carlos Sampedro, entrenador del Entrerríos Automatización, analiza la Copa de España tras la brillante actuación con la que lograron el subcampeonato
Entrerríos Automatización se quedó este pasado domingo a las puertas de proclamarse campeón de la Copa de España juvenil de fútbol sala, pero regresa de Granada con la sensación de haber mostrado su modelo de juego a todo el panorama nacional. El conjunto zaragozano, que actualmente lidera su grupo de División de Honor, en el que compite contra rivales navarros, riojanos y aragoneses, firmó un torneo muy serio y solo cedió en la final ante Jimbee Cartagena (4-5), uno de los equipos más potentes del panorama nacional, que es líder en su campeonato doméstico, por delante de ElPozo Murcia.
Los aragoneses llegaban a la cita en un buen momento. En lo más alto de sutabla clasificatoria, donde mantienen una competencia constante con Wanapix Sala 10, Entrerríos llevaba tiempo mostrando regularidad ycreciendo como bloque. Además, se trata de un cuadro que acumula ya trestemporadas jugando de manera conjunta, algo que se nota especialmente eneste tipo de torneos, donde los detalles y la gestión de los partidos marcan ladiferencia. El nivel, no obstante, era muy alto. Prácticamente cualquier rivalacumulaba varios internacionales en las categorías inferiores con España.
El primer encuentro, disputado el viernes, permitió a los zaragozanos entrarbien en la competición. La victoria por 9-2 ante el CD Heredia 21 Málaga reflejó una superioridad clara y dejó buenas sensaciones desde el inicio. Másallá del marcador, el partido sirvió para que todos los jugadores entraran endinámica, un aspecto que el cuerpo técnico considera importante en untorneo de estas características. “Nadie se cargó de minutos y eso nos dio unaventaja enorme de cara a la siguiente ronda”, explicaba el preparador.
La derrota dejó un poso amargo en el momento, como es lógico después de un partido tan igualado, pero con el paso de las horas la valoración fue cambiando. El propio Carlos Sampedro lo explicaba con naturalidad: “Al principio es duro, porque estás muy cerca y lo ves ahí, pero en cuanto nos subimos al autobús empezamos a darle valor a lo que habíamos hecho”. El técnico insistía en que el grupo necesitaba ese tiempo para asimilarlo y entender la dimensión del hito realizado. Se trata de un torneo que únicamente disputan los equipos que finalizan la primera vuelta como líderes de sus respectivos grupos de División de Honor. Es decir, en su mayoría, clubes con estructuras profesionales y un potencial económico muy elevado.
El sábado el nivel de exigencia aumentó en semifinales frente al Ciudad de Móstoles. Fue un partido más competido, con fases de igualdad y momentosen los que los madrileños, que habían vencido al líder del grupo catalán encuartos, lo pusieron realmente difícil. Con el paso de los minutos, Entrerríosfue encontrándose más cómodo y el físico terminó decidiendo el encuentroen el tramo final, imponiéndose por 6-3.
Ese triunfo le permitió acceder a la final, donde esperaba Jimbee Cartagena. El conjunto murciano partía como uno de los favoritos ydemostró durante el partido el nivel que se le presuponía. El encuentro fueequilibrado, con alternativas para ambos cuadros y con una diferenciamínima en el marcador. En ese contexto, la actuación del cartagenero Ruano, elegido mejor jugador del torneo, resultó determinante.
Entrerríos trató de mantenerse fiel a su idea de juego hasta el final. Cuando alpartido le restaban apenas tres minutos, Carlos apostó por el portero jugadory buscó el empate en ese último tramo, aunque no terminó de encontrarlo. El4-5 final dejó a los aragoneses a las puertas del título.
Más allá del resultado, el entrenador ponía el foco en la identidad del equipodurante toda la competición. “Lo que más contento me deja es cómo hemos competido, sin renunciar a nuestra forma de jugar”, señalaba.“Hemos sido valientes, hemos asumido situaciones de uno contra uno y nohemos modificado nuestro estilo contra los mejores”. Para Sampedro, ese esuno de los verdaderos logros del grupo, haber sido capaces de medirse a esenivel manteniendo su esencia.
La experiencia en Granada también tuvo un componente añadido. Lospartidos del campeonato juvenil se disputaban por la mañana, mientras quepor la tarde se jugaban los encuentros de Primera División. Eso permitió a losjugadores convivir con el ambiente del fútbol sala profesional y observar decerca el nivel al que aspiran.
El regreso a Zaragoza fue exigente para el joven preparador. La expediciónllegó a primera hora de la mañana del lunes y muchos tuvieron que retomarsu actividad habitual sin apenas descanso. Carlos, que compagina su labor como entrenador con la docencia, apenas tuvo margen antes de reincorporarse a su jornada.
Este subcampeonato refuerza el trabajo que se viene realizando en el club enlos últimos años. Entrerríos Automatización ya había competido a buen nivelen campeonatos nacionales en temporadas anteriores y ahora da un pasomás, alcanzando una final y demostrando que puede competir con losmejores clubes del país.
El título se escapó por un margen mínimo, pero el equipo sale reforzado de laexperiencia y con la sensación, sin duda, de haber hecho historia.


